|
El diseñador es el profesional que lleva adelante cualquier desarrollo de diseño. En términos generales, el diseñador se ocupa de ingeniería de procesos industriales como la creación de una nueva silla, la decoración de una casa, etc. y de marketing, publicidad y comunicación como la creación de un Logo corporativo, el packaging de un producto, etc. Los diseñadores trabajan con el siguiente ordenamiento de tareas.
Petición: es el momento en que una persona (cliente) se pone en contacto con él para desarrollar un proyecto de cualquier índole. En este paso el diseñador recibe las ideas del cliente y repropone si lo cree conveniente. En este punto lo más importante es corroborar que existe un entendimiento real entre el cliente y el diseñador, se debe despejar todas las dudas o ideas inconclusas o insuficientes y ponerse de acuerdo en el precio estimado del trabajo, los tiempos y la organización del mismo. Este último punto es de crucial importancia: debe quedar muy claro que el cliente deberá participar activamente del proceso y que lo deberá hacer de forma responsable.
Presupuesto: después de la primera reunión con el cliente, el diseñador elaborará un presupuesto detallado en donde figure el precio detallado y pormenorizado del trabajo, los plazos a cumplir, el régimen de entregas o de concreción de etapas y la forma de pago. La presentación del presupuesto es el último paso antes de comenzar el trabajo. Si el cliente no aceptara el presupuesto éste se podrá acomodar cambiando o retirando algunos beneficios o la relación podrá finalizar.

Presentación: aprobado el presupuesto, el diseñador acercará al cliente unos bocetos con los conceptos iniciales del trabajo (boceto de un Logo, croquis de una decoración, etc.). A partir de esta primera presentación el cliente tiene una idea de lo que está pensando el diseñador y puede cotejar si es lo que él mismo estaba pensando. Si es algo similar, sólo deberá marcarle qué cambio desea, en dónde hacer hincapié, etc. Si no es nada parecido a lo que el cliente esperaba, podrán suceder dos cosas: que se deba comenzar de nuevo y presentar nuevos bocetos (con la correspondiente indicación del cliente de qué es precisamente lo que desea) o que las ideas del diseñador fascinen al cliente y decida reemplazarlas por las propias. Si sucede lo último, el proceso es igual al primer caso: el cliente indicará en dónde hacer hincapié, etc.
Propuesta: en este punto el diseñador propone al cliente un trabajo mucho más complejo y completo. Sin bien no es el trabajo terminado, es una aproximación bastante justa. En este paso suelen hacerse los últimos retoques y la presentación se repite hasta que el cliente esté conforme. Cuando esto sucede se pasa al siguiente paso.
Terminación: aquí el diseñador retoca los detalles de la propuesta aprobada y hace el trabajo fino. Éste puede ser un proceso algo lento. Terminado el trabajo sobre los detalles se hace la presentación final del proyecto. Si esta presentación es aprobada, el trabajo concluye.
Los pasos aquí enumerados y desarrollados suelen ser repetidos varias veces hasta que cada uno llegué a su punto correcto. Sin embargo, muchas personas que contratan diseñadores creen que pueden exigirle que cambie las cosas innumerable cantidad de veces y esto no es así. En el primer paso y en el segundo se ponen las pautas de cuántas presentaciones habrá por cada paso. Por ejemplo, se puede hacer tres o cuatro tipos de bocetos sujetos a 4 revisiones.
|